También se planteó coexistir en armonía con quienes habitan el lugar en que se realizan sus operaciones. En los años 60 Honda ya contemplaba iniciativas para estrechar lazos con las comunidades locales. La expansión de la empresa fue generando un contexto de permanente intercambio cultural que junto al desarrollo de estudios internacionales, llevaron a Honda a establecer fundaciones y fondos a nivel mundial.