“LA MALINCHE”, nombre que le dio a su fiel y aperrada motocicleta, le permitió llevar a cabo esta travesía y crear una bitácora diaria de viaje con el kilometraje y el consumo de combustible de su Elite 125, la cual no le falló en ningún momento durante estos 50.000 km.
El deseo de Antonio y uno de los propósitos de esta aventura, era crear una cadena de motociclismo desde Alaska a la Patagonia, para aquellos viajeros que quieran cumplir su sueño de recorrer el mundo, y a la vez, demostrar que un viaje de estas características puede realizarse en una motocicleta scooter, en especial en una con la calidad de la Elite 125.
SU PASO POR CHILE
Luego de recorrer alrededor de 13 países a través del continente americano, Antonio finalmente arribó a Chile en medio de una cálido recibimiento. En Arica, fue recibido por el concesionario Honda Pier Lombard, quien lo llevó a conocer lugares y actividades típicas de la zona, como por ejemplo la producción del aceite de oliva y los sobrecogedores paisajes del desierto de Chile.
Después de conocer otras regiones, el Patagonio aterriza en Santiago donde lo espera un grupo de motoqueros y carabineros quienes lo escoltan hasta Honda Chile, donde es homenajeado por su gran hazaña; ir tras su sueño de recorrer el mundo en moto. Días más tarde, aprovechó para conocer y descubrir la arquitectura y misterios de la Isla de Pascua en su Elite 125, la cual no tuvo impedimentos para transportarlo por la isla en medio de una lluvia torrencial.
Una vez de regreso en el continente, siguió su camino a Valparaíso donde fue recibido en el Congreso Nacional, para luego conocer Viña del Mar y disfrutar del espectáculo de fuegos artificiales de fin de año.
Y LA TRAVESÍA CONTINÚA
Actualmente, Antonio tiene intenciones de visitar la Antártica chilena, para luego seguir hacia Argentina y Brasil, dar un salto a la India y finalizar su épica travesía en Europa.
Siguiendo su bitácora de viaje, llegó a Curicó donde fue recibido por Chaleco López y el concesionario Honda. Ya en Talca, visitó Honda Full Moto y “Guatón Valdés”, líder de los motoqueros de la zona sur, lo lleva a conocer la ciudad. Continuando más al sur, siempre en su Elite 125, es recibido en Concepción por Dipmoto, en Los Ángeles por Motostop, en Temuco por Terremoto y en Punta Arenas por Honda Pablo Paredes, donde finalmente logra recorrer la patagonia chilena.